GESTION DEL ESTRES EN EL TRABAJO

Hoy en día, escuchamos muy habitualmente, que las personas estamos expuestas a situaciones de estrés en el ámbito organizacional. Por ello y aunque el estrés sea condición necesaria para salir de nuestra zona de confort y vivir nuestras vidas, os mostramos algunas técnicas, que pueden facilitar que la reacción que tenemos ante el estrés laboral, sea adaptativa.

Jueves, 11 de enero de 2018

9 técnicas para la gestión del estrés laboral

    Administrar el tiempo es decidir a qué se va a dedicar el tiempo disponible. Es bueno estructurar cuales son aquellas tareas que vamos a priorizar, y cuales son aquellas tareas que vamos a posponer. He aquí una sugerencia para estructurar nuestro “hacer” de forma eficiente:
        Tareas urgentes e importantes
        Tareas importantes no urgentes
        Tareas no importantes urgentes
        Tareas no importantes, no urgentes
    Aprender a decir NO, a aquellas actividades o tareas que no sean prioritarias para el desempeño de nuestras funciones.
    Olvidar el perfeccionismo, simplemente hay que hacer las cosas.
    Ignorar los restantes objetivos, hasta que haya conseguido aquellos, de mayor prioridad.
    Incluir en el horario tiempo para imprevistos e interrupciones, que con toda seguridad surgirán.
    Destinar distintos momentos del día para la desconexión de la tarea, para el descanso. Marcarse pequeñas franjas de tiempo para desconectar y parar.
    Eliminar estímulos que puedan facilitar que entremos en situación de estrés, en la medida de lo posible, en nuestro puesto de trabajo: ruidos, temperatura, olores, colores etc.
    Facilitar estímulos ambientales que nos den seguridad y tranquilidad y que asociemos con situaciones positivas en nuestro día a día. Por ejemplo: plantas, colores agradables, orden en la mesa, música que facilite nuestra concentración etc.
    Permitirnos desconectar y descansar, aunque sea en pequeños momentos del día, una vez finalizada la jornada laboral. Llevar a cabo actividades, que nos permitan activar los sentidos corporales, para bajar la sobre estimulación cognitiva: control de la respiración, relajación, deporte, ocio, tiempo libre…

Éstas, solo son algunas sugerencias que podrían facilitarnos la gestión del estrés laboral. Es importante que cada persona busque la manera más eficiente para sí misma, teniendo en cuenta que, dependiendo de la situación en la que estemos, los recursos con los que contemos, la forma de ser que tengamos y las capacidades de las que disponemos, nuestras herramientas variarán acorde con nuestras necesidades. El estrés, al fin y al cabo, solo es una respuesta psicofisiológica de nuestro organismo para avisarnos de que hay una necesidad esencial que necesita ser atendida.